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ALIMENTO DIARIO
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio del pecado entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12).
La casa donde vivíamos antes tenía unos arbolitos de pera y manzana. Estábamos felices esperando que dieran fruto. Y cuando llegó el tiempo, dieron muchísimo. Se veían bien. Pero de cerca, las hojas estaban manchadas y los frutos también. Algo en el árbol estaba enfermo.
Y pensé: ¿y si el problema es más profundo?
Eso me ayuda a entender el Artículo II de la Confesión de Augsburgo, que habla del pecado original. El pecado no es solo hacer cosas malas de vez en cuando. El problema es más profundo. Desde la caída de Adán, todos nacemos con una naturaleza manchada por el pecado. Por fuera podemos parecer bien, sonreír, trabajar, ayudar, pero por dentro estamos enfermos.
Pablo lo dice en Romanos 5: por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por medio del pecado entró la muerte. Y más adelante nos lleva a Jesús. Así como por Adán vino el pecado y la muerte, por Jesús vienen la gracia y la vida.
Así que la próxima vez que mires las manchas de una situación, una herida o una lucha y pienses: “¿Y si el problema es más profundo?”, recuerda esos arbolitos de pera y manzana. De lejos parecían bien, hasta dieron fruto, pero de cerca se veía que algo estaba enfermo. El problema sí es más profundo. El pecado no es solo una mancha por fuera, sino una enfermedad profunda que afecta todo nuestro ser. ¡Y nacemos con ella! Pero Jesús no vino a tapar ni a maquillar manchas; vino a salvarnos completamente.
Padre nuestro, gracias porque en Jesús nos das vida nueva cuando estábamos muertos con las manchas del problema profundo del pecado. En el nombre de Jesús. Amén.
Para reflexionar:
* ¿Cómo te consuela saber que, aunque el problema del pecado es más profundo de lo que puedes arreglar, la gracia de Jesús es todavía más profunda?
* Cuando ves “manchas” en la vida de otra persona, ¿cómo puedes responder con misericordia, recordando que todos necesitamos la vida nueva que Jesús da?
Diaconisa Noemí Guerra
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