Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Clamo a ti, Dios Altísimo, pues tú me favoreces. Salmo 57:2Clamo a ti, Dios Altísimo, pues tú me favoreces. Salmo 57:2
Nos guste o no, la violencia es parte de la vida. Cuando sentimos temor, ya sea por nosotros o por nuestros familiares, ¿dónde podemos ir para encontrar la seguridad que no tenemos? El Rey David, el mayor de todos los reyes de Israel, nos muestra dónde la encontró él: «Clamo a ti, Dios Altísimo, pues tú me favoreces» (Salmo 57:2). Realmente, la verdadera seguridad sólo la tiene quien confía en el salvador Jesús. Los cristianos no estamos libres de la violencia del mundo, pero en Dios encontramos el coraje necesario para superar el miedo y seguir viviendo seguros, porque sabemos que Dios está con nosotros.
Jesús fue víctima de la violencia, al punto que fue brutalmente asesinado. ¿Quién lo mató? ¡Tú y yo! Nuestros pecados mataron a Jesús. Dios entregó a su Hijo para que ya no tengamos miedo de la condenación, sino que estemos seguros de que Cristo solucionó nuestro mayor problema: la muerte eterna. En Cristo encontramos la seguridad que nos libra de todo el miedo. Entonces, no tengas miedo, sino confía en Cristo, quien te protege.
ORACIÓN: Salvador Jesús, protege y dirige mi vida. Líbrame de los peligros, y utilízame para que tengamos una sociedad más justa y menos violenta. Amén.
© Copyright 2014 Cristo Para Todas Las Naciones