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ALIMENTO DIARIO
No tengo mayor gozo que oír que mis hijos andan en la verdad (3 Juan 1:4).
Debo confesarte que me cuesta la hospitalidad un poco. No soy buena cocinando, así que cuando pienso en invitar gente a la casa, enseguida pienso: “¿Y qué les voy a ofrecer?” Siento que no puedo ser buena anfitriona.
Sin embargo, Dios me dio el honor de hospedar en nuestra casa por unos meses a una familia recién llegada de Colombia, mientras levantaban una vida en Estados Unidos. Y la muchacha (ahora una buena amiga) cocinaba riquísimo, así que no me tuve que preocupar por la comida. Yo abrí la puerta, y Dios se encargó de lo demás.
En la lectura de hoy, Juan se alegra porque Gayo anda en la verdad. Andar en la verdad significa vivir sostenidos por Jesús y Su Palabra. En el caso de Gayo, esa verdad se mostraba en su hospitalidad, aun cuando un tal Diótrefes quería controlar, cerrar puertas y tener la gloria.
Vemos a Jesús en 3 Juan como el Anfitrión perfecto que nos recibe y nos enseña a recibir a otros. En la Cruz, abrió la puerta al Padre. Con Su muerte y resurrección nos dio perdón, vida y lugar en la casa de Dios. Y hoy nos alimenta con Su Palabra y Su Santa Cena.
Yo no soy la mejor cocinera ni la anfitriona perfecta, pero Dios me permitió abrir la puerta de mi casa, y Él se encargó de sostener la mesa.
En Jesús, el mejor Anfitrión, tú ya tienes un lugar preparado. Y capacitados por Dios podemos practicar hospitalidad, no para impresionar a nadie con una casa perfecta o una comida elegante, sino para abrir espacio con amor y verdad, reflejando al Jesús que primero nos abrió la puerta a nosotros.
Padre nuestro, gracias porque en Jesús, el mejor Anfitrión, nos recibes, nos perdonas y nos das un lugar en Tu mesa. Ayúdanos a andar en Tu verdad y a abrir espacio para otros con amor sencillo y sincero. En el nombre de Jesús. Amén.
Para reflexionar:
* ¿Cómo te ayuda la hospitalidad de Jesús a confiar más en Él cuando sientes que no tienes mucho que ofrecer?
* ¿Qué te estresa de la hospitalidad, y cómo puede Jesús darte paz en eso?
Diaconisa Noemí Guerra
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