Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres (Colosenses 3:23 NBLA).
Jesús había resucitado y, durante cuarenta días, estuvo apareciéndoles a los discípulos y hablándoles acerca del reino de Dios. Ellos le hacían preguntas sobre el futuro (Hechos 1:6), porque todavía no entendían del todo cómo sería la misión ni qué papel tendrían ellos. También sabían que Jesús estaba por ascender al cielo, y que la misión iba a continuar con ellos, pero aún no habían recibido el Espíritu Santo. Era un momento de transición grande, donde Jesús estaba preparando a Su Iglesia para algo que ella sola no podía hacer.
Y en ese contexto Jesús les da una promesa: “recibirán poder… y serán mis testigos”.
No les dice que busquen ese poder, ni que lo produzcan, ni que lo sostengan. Les dice que lo recibirán. Es un don, un regalo. Una obra del Espíritu Santo. Una gracia que capacitaría a la Iglesia para anunciar a Cristo donde Él los envíe.
En Lucas 24:49 Jesús dice: “yo enviaré la promesa de mi Padre… sean revestidos de poder desde lo alto”. Y 1 Corintios 2:4 nos recuerda que el testimonio cristiano descansa en “el poder del Espíritu”, no en palabras humanas.
Así que cuando sientas el deseo de compartir a Jesús, pero no sepas cómo avanzar, recuerda: Jesús resucitado te prepara para la misión. Él te da el Espíritu. Él te da el poder. Él hace la obra. Para que seas testigo con los cercanos a ti y los que están lejos.
Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?
Por el Espíritu puedo vivir confiando, porque Jesús resucitado ya me dio Su Espíritu, y Él mismo me prepara para la misión.
Padre nuestro, gracias porque en Jesús resucitado recibimos el Espíritu Santo; gracias porque Tú nos das poder para ser testigos donde Tú nos colocas y donde Tú abres camino. En el nombre de Jesús, amén.
Para reflexionar:
* ¿Cómo te anima saber que la misión depende del poder del Espíritu y no de tu habilidad?
* ¿Qué paso sencillo podrías dar confiando en que Jesús te prepara para la misión?
Diaconisa Noemí Guerra
© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones