Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Las tentaciones que enfrentan en su vida no son distintas de las que otros atraviesan. Y Dios es fiel; no permitirá que la tentación sea mayor de lo que puedan soportar. Cuando sean tentados, él les mostrará una salida, para que puedan resistir (1 Corintios 10:13 NTV).
La iglesia de Corinto estaba en una situación espiritual peligrosa. Corinto era una ciudad conocida por su idolatría, sus templos paganos, su libertinaje sexual y su mentalidad de que “todo se vale”. Esa presión cultural estaba entrando a la iglesia.
Algunos cristianos pensaban que podían manejar la tentación sin problema (“estamos firmes, no nos pasa nada”). Otros se sentían vencidos, luchando contra viejos hábitos, influencias paganas y pecados que parecían normales en la ciudad. Y otros ya estaban cayendo, mezclando su fe con prácticas que no agradaban a Dios. ¿Te suena familiar?
Pero en la tentación nunca estamos solos. Como dice Hebreos 2:18, “Él puede ayudar a los que son tentados”, y Mateo 26:41 “el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil”. Por eso necesitamos Su ayuda constante.
Y es que vivimos en una batalla diaria contra el pecado, el mundo y el diablo. Pero el Espíritu Santo, recibido en el Bautismo, nos guarda y fortalece mediante la Palabra y los Sacramentos, de modo que la tentación no tiene la última palabra ni el poder final sobre nuestra vida.
Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?
Vivo confiando. Capacitados por el Espíritu, podemos confiar en que aun en la tentación no estamos solos ni abandonados a nuestras propias fuerzas. Vivimos siendo sostenidos por la fidelidad de Cristo resucitado, que nos guarda, nos da salida y nos afirma con Su Palabra y Sus dones, incluso cuando nuestra carne es débil.
Padre nuestro, gracias porque por Jesús resucitado no hemos pasado por ninguna tentación que no sea humana. Gracias porque eres fiel, y no permites que seamos tentados más allá de lo que podemos resistir. Más bien, cuando llega la tentación, Tú nos das también una salida, para que podamos resistir. Amén.
Para reflexionar:
* ¿En qué área de tu vida necesitas recordar que Cristo está contigo en la tentación?
* ¿Cómo puedes apoyarte más en la Palabra y en los Sacramentos cuando enfrentas tentación?
Diaconisa Noemí Guerra
© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones