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ALIMENTO DIARIO
Estoy convencido precisamente de esto: que el que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús (Filipenses 1:6 NBLA).
La iglesia de Filipos había nacido en medio de oposición. Pablo y Silas habían sido golpeados y encarcelados allí por predicar a Jesús (Hechos 16), así que los Filipenses creyentes sabían desde el inicio que seguir a Jesús no sería fácil. Vivían en una ciudad orgullosa de su lealtad a Roma, donde confesar que Jesús es Señor podía traer burlas, rechazo o problemas serios. Además, dentro de la iglesia también había tensiones: desacuerdos, cansancio y la necesidad de aprender a vivir en unidad (Filipenses 4:2).
Cuando reciben esta carta, sus líderes no están presentes; Pablo está preso, lejos, y no saben qué va a pasar con él. Hay amor, sí, pero también preocupación, preguntas y desgaste. Y justo a esa iglesia real, imperfecta y un poco cansada, Pablo le dice: “Dios no ha soltado la obra que empezó en ustedes”. No son palabras vacías. Es una promesa. Una manera de decirles: aunque ustedes se sientan frágiles, Jesús resucitado sigue obrando en ustedes.
Fíjate bien en lo que dice el versículo: “el que comenzó en ustedes la buena obra”. Dios comenzó Su obra cuando te llamó por el Evangelio, cuando te unió a Él, cuando te hizo Suyo. Y Jesús resucitado sigue actuando en ti hoy, aun cuando tú no lo notes, aun cuando no lo sientas.
En este tiempo de reflexión entre Pascua y Pentecostés, descansamos en esta verdad: Jesús resucitado sigue obrando en ti hoy.
Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?
Por el Espíritu puedo vivir recordando que Cristo, quien comenzó Su obra en mí, no la ha soltado. Jesús resucitado sigue obrando fielmente, perfeccionando lo que Él mismo inició, hasta el día final.
Padre nuestro, gracias porque Jesús resucitado sigue obrando hoy. Gracias porque Tú comenzaste la buena obra en nosotros y prometes llevarla adelante hasta el día final. En el nombre de Jesús, amén.
Para reflexionar:
* ¿Qué te da descanso hoy al saber que Cristo sigue obrando aun cuando tú te sientes débil?
* ¿A quién quisieras encomendar hoy al cuidado del Señor que no abandona lo que empezó?
Diaconisa Noemí Guerra
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