ALIMENTO DIARIO

  • "Jesús resucitado renueva tu mente"


  • abril 22, 2026
  • No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cómo es la voluntad de Dios: buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2 NVI).


  • Pablo escribió esto después de proclamar durante once capítulos la pura gracia. Él no comenzó diciendo “cambia tu vida”, sino “mira todo lo que Cristo ya hizo por ti”. Ese orden importa muchísimo: la renovación de la mente no nace de nuestro esfuerzo, sino del Evangelio.

    Es obra del Espíritu Santo, que actúa por los medios de gracia: la Palabra que instruye, el Bautismo que nos une a Cristo, la Santa Cena que fortalece nuestra fe. El Espíritu “santifica y mantiene en la verdadera fe”, moldeando nuestros corazones y mentes día tras día.

    Por eso este versículo no es un mandamiento; es consuelo. No tienes que forzar tu mente a pensar correctamente ni producir transformación interna desde tu fuerza. El Espíritu lo hace. Él es quien pone en orden tus prioridades, corrige tus pensamientos y moldea tu corazón. Y nuestra participación no es producir el cambio, sino responder al llamado de Su Espíritu permaneciendo unidos a la Vid, como Jesús enseña en Juan 15, volviendo a la Palabra, recibiendo los Sacramentos y viviendo en oración. ¡Y aún esa respuesta es obra del Espíritu! Allí, en esos medios concretos, el Espíritu Santo obra la renovación que tú no puedes fabricar.

    En estos 50 días de caminar con el Resucitado desde Pascua hasta Pentecostés, recuerda: Jesús no solo resucita nuestros cuerpos, también renueva nuestras mentes.

    Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?

    Vivo sin la presión de tener que cambiarme por dentro a la fuerza. Vivo permaneciendo donde Cristo prometió obrar: en Su Palabra, en el Bautismo y en la Santa Cena.

    Padre nuestro, ayúdanos a no amoldarnos a este mundo; al contrario, te pedimos que seamos transformados mediante la renovación de nuestra mente, para que comprobemos cuál es Tu voluntad, buena, agradable y perfecta. En el Nombre de Jesús, amén.

    Para reflexionar:
    * ¿Qué parte de tu manera de pensar quisieras poner en manos del Espíritu para que la renueve?
    * ¿Cómo puedes confiar hoy en que el Espíritu también puede abrir entendimiento en quienes están lejos del Señor?

    Diaconisa Noemí Guerra


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