ALIMENTO DIARIO

  • "Jesús resucitado camina contigo en la incertidumbre"


  • abril 23, 2026
  • No tengas miedo, pues yo estoy contigo; no temas, pues yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, yo te ayudo, yo te sostengo con mi mano victoriosa. (Isaías 41:10 DHH).


  • Cuando Isaías escribe esto, el pueblo de Israel estaba en el periodo del exilio babilónico. Muchos ya habían sido llevados cautivos a Babilonia, y los que aún estaban en Judá sabían que el mismo destino les esperaba:

    • Serían trasladados a Babilonia, una tierra extraña con otra cultura, otro idioma y otros dioses.
    • Perderían su estabilidad política, porque Jerusalén sería destruida y su rey depuesto.
    • Quizá no sabrían cómo sobrevivir, cómo vivir su fe o cómo seguir adelante en un lugar que no era su hogar.
    • Estaban rodeados por imperios poderosos, como Asiria y Babilonia, que amenazaban su existencia.

    ¿Has vivido algo así? A mí me suena muy familiar. Israel iba hacia un exilio inevitable, hacia un camino desconocido que ellos no habrían escogido.

    Y allí Dios les dice: “No temas… yo estoy contigo”. Es como si les dijera: “Cuando tu vida cambia, cuando no controlas nada, cuando estás entrando en un territorio desconocido, en una tierra extraña con otra cultura, otro idioma, con poderosos que amenazan tu existencia, no vas solo. Yo voy contigo”.

    Y la incertidumbre viene también de lo bueno. Un ascenso en el trabajo con nuevas responsabilidades. Una mudanza a un lugar mejor. Cuando llega un hijo nuevo a la familia, cuando un sueño por fin comienza a cumplirse, cuando una relación empieza a crecer, o cuando te embarcas en un nuevo proyecto. Sea cual sea el caso, Jesús resucitado camina contigo en la incertidumbre.

    Entonces, ¿cómo vivo yo, sabiendo que Jesús resucitó y sigue presente aquí mismo?

    Vivo dando pasos aun cuando no veo todo el camino. Capacitados por el Espíritu podemos confiar en que Jesús resucitado camina con nosotros en la incertidumbre.

    Padre nuestro, gracias porque en Jesús resucitado no tememos, porque Tú estás con nosotros; no desmayamos, porque Tú eres nuestro Dios. Gracias porque nos das fuerzas, nos ayudas y nos sostienes con Tu mano victoriosa. En el Nombre de Jesús, amén.

    Para reflexionar:
    * ¿Cómo te anima saber que Jesús no observa desde lejos, sino que te sostiene?
    * ¿Cómo puedes descansar en la presencia de Cristo mientras esperas claridad en tu camino?

    Diaconisa Noemí Guerra


    © Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones