Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Y el Señor me preguntó: «Hijo de hombre, ¿cobrarán vida estos huesos?» Yo le contesté: «Señor y Dios, tú lo sabes.» (Ezequiel 37:3).
A veces nuestro corazón se siente como ese valle lleno de huesos secos: sin vida, sin dirección, sin esperanza. La visión de Ezequiel muestra de forma poderosa nuestra condición espiritual sin Dios; muertos en delitos y pecados, incapaces de revivir por nosotros mismos.
El pecado no es solo una mancha, sino una muerte real. Estamos espiritualmente secos y vacíos. La pregunta de Dios a Ezequiel “¿podrán revivir estos huesos?” es la misma que nos confronta a nosotros hoy en día. ¿Es posible restaurar lo perdido? Por nosotros mismos, no. Pero la respuesta no está en nuestra fuerza, sino en la de Dios.
La buena noticia es que Dios irrumpe con poder y esperanza. Por su Palabra, Él es capaz de dar vida donde no la hay. Así como el Espíritu sopló vida sobre aquellos huesos, también nos vivifica hoy por medio de Cristo crucificado y resucitado. En Él, nuestra restauración es completa. Aun cuando todo parece perdido, el Señor puede levantar lo que ha caído y restaurar lo que está roto.
Dios de vida, en tu Palabra encuentro esperanza y restauración. Vivifícame por tu Espíritu. Amén.
Para Reflexionar:
* ¿En qué momento de tu vida te has sentido como esos huesos secos?
* ¿Cómo puedes abrirte hoy al poder restaurador de la Palabra de Dios?
La devoción de este día fue escrita por Karen Huancco, nuestra directora de Cristo Para Todas Las Naciones en Bolivia.
© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones