Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Trabajen, pero no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual el Hijo del Hombre les dará; porque a éste señaló Dios el Padre. Juan 6:27Trabajen, pero no por la comida que perece, sino por la comida que permanece para vida eterna, la cual el Hijo del Hombre les dará; porque a éste señaló Dios el Padre. Juan 6:27
Es sábado, y estoy listo para hacer una barbacoa.
Puedo verlo: Un filete gigante, patatas asadas, guisantes, té helado con una rodaja de limón, y una tarta de manzana con helado de vainilla. Suena bien, y va a saber aún mejor.
Pero imagine esta comida de otra forma.
Tome el filete, los guisantes, las patatas y la tarta de manzanas, y póngalo todo junto con el té helado en una procesadora. Ponga la procesadora en marcha durante unos minutos, y después caliente la mezcla en una sartén.
Ambas comidas son igualmente nutritivas, pero difícilmente apetecibles de la misma forma. Ahora tomemos esa misma idea, y apliquémosla a los servicios de adoración.
Es sábado, y no puedo esperar a ir a la iglesia mañana. Estoy deseando llegar y sentarme en la casa del Señor. Puedo ver a la gente vestida con sus mejores ropas en honor al amor de nuestro Señor demostrado en su sacrificio y victoria para nuestra salvación. Escucho los primeros acordes de los himnos y canciones que elevan mi espíritu, y luego la voz conocida y de mi pastor predicando acerca de mi Salvador.
Esa es la forma de ir a la iglesia -prontos para saborear el regalo del amor de Dios.
Pero también hay otras formas de ir a la iglesia. Toda la experiencia se puede resumir en la sola idea de entrar y salir lo más rápido posible sin tener contacto con nadie, sin alabar a Dios, sin comprometernos con quienes nos rodean, sin cantar, sin orar.
Lo que Dios da es lo mismo, pero… bueno, se puede imaginar el resto.
ORACIÓN: Querido Señor, Tú me has bendecido con el alimento espiritual. Permíteme ser agradecido por la comida que llena mi alma. Concédeme gracia para adorarte y el poder del Espíritu Santo. Que mi adoración sea una bendición para mí y para quienes me rodean. En el nombre de Jesús. Amén.
De una devoción escrita originalmente para «By the Way»
© Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones