Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Y ustedes los sacerdotes, ministros del Señor, lloren entre la entrada y el altar, y digan: ‘Señor, ¡perdona a tu pueblo!¡No los entregues al oprobio, ni dejes que las naciones los dominen!¡No permitas que entre los pueblos se diga que nuestro Dios nos ha abandonado! (Joel 2:17).
¡Qué texto tan consolador tenemos en boca del profeta Joel! Les habla a los sacerdotes para que rueguen por el pueblo, aun sabiendo que el pueblo no siempre escuchaba las advertencias del Señor. El profeta les pide que oren por los pecadores, para que no les sobrevenga ningún mal, a pesar de que eran gente rebelde y duros de corazón.
¿A qué momento de la vida de Cristo te recuerda este texto bíblico escrito por el profeta Joel? A mí me ha llevado al momento de la crucifixión de Jesús, cuando pronuncia estas hermosas palabras llenas de amor y misericordia por aquellos que lo habían traicionado y entregado: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”
Nosotros también estamos allí: siendo rebeldes, siguiendo nuestros propios caminos, menospreciando Su Palabra y cada vez más alejados del Señor. Pero damos gracias a Dios por Su bondad, porque por medio de Cristo hemos sido reconciliados con Él, y hemos recibido perdón, vida y salvación. Podemos estar seguros de que esa oración del profeta Joel, así como los ruegos de nuestros abuelos, nuestros padres, la familia de la fe y también nuestros pastores, nos acompañan constantemente para guiar nuestro camino, y no permitir que nos apartemos de la fe porque Dios quiere que estemos con Él en el paraíso.
Amado Dios, gracias por la entrega de tu Hijo para la salvación del mundo, ayúdanos a escuchar con fidelidad tu Palabra, danos de tu Santo Espíritu para hacer Tu voluntad, te lo pedimos en el nombre de Jesucristo. Amén.
Para Reflexionar
* ¿Por qué es importante que oremos los unos por los otros?
* ¿Cómo te sientes al saber que Jesucristo siempre intercede por ti?
La devoción de este jueves fue escrita por Diaconisa A. Omega Martínez, nuestra directora de Cristo Para Todas Las Naciones en México.
© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones