ALIMENTO DIARIO

  • "De la humildad a la gloria"


  • marzo 20, 2026
  • Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo (1 Pedro 5:6).


  • Nos guste o no, la humildad es una base esencial del cristianismo. De hecho, todo el evangelio se pudiera resumir en una sola palabra: humildad.

    Se ha dicho que Dios nunca nos pide algo que Él no haya hecho primero. Y eso es especialmente cierto aquí. Jesús, Dios encarnado, se humilló más de lo que jamás podríamos imaginar. Desde la posición más alta del universo, se hizo un bebé —el ser más vulnerable— para experimentar nuestras limitaciones y, finalmente, someterse a la muerte. Todo esto, dice Hebreos 12:2, “por el gozo que le esperaba”, que era volver a sentarse “a la derecha del trono de Dios”.

    Por eso, no es de sorprender que el llamado práctico del evangelio sea este: que también nos humillemos.
    Quizá el momento más difícil para hacerlo es cuando sentimos que nuestros planes son “mejores” que los de Dios. Sabemos cómo deberían funcionar las cosas, anhelamos justicia, deseamos lo bueno… y todo dentro de nosotros quiere actuar ya. Pero este pasaje no dice: “humíllense solo cuando entiendan por qué”. Solo nos llama a obedecer y confiar, sabiendo que “a su debido tiempo”, Dios hará lo que es mejor.

    Es importante notar que la “exaltación” de la que habla Pedro no es la que el mundo busca. No se trata de reconocimiento humano, sino de algo mucho mayor. Dios promete que, cuando confiamos en Él en humildad, usará todas las cosas para nuestro bien, para que seamos transformados según la imagen de su Hijo (Romanos 8:28-29). Cuando en humildad confesamos nuestras faltas, el Espíritu Santo nos transforma con el perdón de Dios, el cual Jesucristo ganó por nosotros. En Su perdón pasamos de la humildad a la gloria.

    Padre, gracias por ser el primero en humillarte y abrir así el camino para nosotros. Ayúdanos a confiar en Ti, y a humillarnos bajo Tu poderosa mano, sabiendo que estás obrando para bien en nuestras vidas. En el nombre de Jesús. Amén.

    Para Reflexionar:
    * ¿En qué área de tu vida te cuesta más soltar el control y dejar que Dios te guíe?
    * ¿Hay alguien en tu comunidad con quien Dios te esté llamando a tener una actitud más humilde?

    La autora de la devoción de hoy es Christina López-Robin, quien es cubana-americana, y hoy es directora de Redes Sociales en la oficina de Cristo Para Todas Las Naciones en los Estados Unidos.


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