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ALIMENTO DIARIO
¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? (Ester 4:14 JBS).
La autora de esta devoción nos dice: hace unos meses, uno de nuestros hijos cayó gravemente en el hospital. Estaba desconsolada y asustada. En esos días, “coincidentemente”, mi hermano había viajado a nuestra ciudad con mi sobrino para visitar una universidad. Dios ya había provisto compañía y apoyo para mi esposo, mis hijos y para mí. No fue casualidad. Fue providencia.
Así también fue con Ester. Ella no pidió ser reina, ni imaginó que su posición serviría para salvar a su pueblo. Pero Dios, en su sabiduría, ya la había colocado “para esa hora”. En un tiempo en que los judíos enfrentaban la muerte, Dios usó a una joven huérfana y extranjera como instrumento de Su plan. Su mano está detrás de cada detalle: guiando, protegiendo y preservando a Su pueblo.
Y así vemos a Cristo en el libro de Ester, como el Protector soberano que preserva Su pueblo.
Ester se presentó ante el rey para interceder por su pueblo, arriesgando su vida. Cristo se presentó ante el Padre, entregando la suya.
Ester pidió misericordia para los suyos; Cristo consiguió misericordia eterna para los suyos.
Ester fue instrumento del plan divino; Cristo es el cumplimiento de ese plan. Él es el Mediador providencial, el Protector soberano que preserva a Su pueblo en todo tiempo y lugar.
Y así como Dios colocó a Ester en el palacio, también coloca a cada creyente en su propio “lugar y hora” para que Su amor se manifieste.
Cuando mi hijo estaba en el hospital y mi hermano apareció “por coincidencia”, entendí que la mano de Cristo había estado obrando desde antes. Él no improvisa. Él ordena cada detalle con amor perfecto como el Protector soberano que nos preserva y nos coloca en lugares y momentos para cumplir Sus planes perfectos.
Padre nuestro, gracias porque en Cristo nos diste al Mediador perfecto, el Protector que intercede y gobierna todas las cosas para nuestro bien. En el nombre de Jesús. Amén.
Para reflexionar:
* ¿Qué momentos de tu vida recuerdas ahora como ejemplos claros de la providencia de Dios?
* ¿Cómo podrías compartir con otros el testimonio del amor fiel de Cristo en tu propia historia?
Diaconisa Noemí Guerra
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