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PARA EL CAMINO
Mateo 2:1—12
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Los Reyes Magos viajan desde el oriente para conocer al Salvador de las naciones, adorarle, y ofrecerle a Él sus regalos. Lo mismo hacemos en nuestra adoración a Dios. Viajamos desde lo lejos que nos llevan nuestros pecados, y por gracia y fe somos capaces de postrarnos ante Jesús. Con una gran diferencia: en vez de dar, en nuestra adoración es mucho más lo que obtenemos. Por medio de Cristo recibimos Su Palabra para conocerle, fe para creerle, perdón para sanar nuestras heridas, y vida eterna en el reino que no tiene fin.
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Este sermón, basado en Mateo 2:13–23, nos lleva desde la alegría de la Navidad hasta la huida de la Sagrada Familia a Egipto. En medio del peligro, vemos la mano de Dios guiando cada paso para cumplir Su propósito eterno. El pasaje nos revela que nada ni nadie puede frustrar las promesas eternas de Dios. También nos muestra cómo Cristo, el verdadero Inocente, fue librado de la muerte, para luego entregarse voluntariamente por nosotros.
Mateo 2:13-23
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¿Qué planes, metas y sueños te hacen mirar a este nuevo año con esperanza? ¿Qué aflicciones acarreas contigo que te impiden comenzar este nuevo año con optimismo y alegría? ¡Ten ánimo! Más allá de las circunstancias que rodeen hoy tu vida, los planes de Dios para tu vida son invencibles. Y sus planes siempre son para nuestro bien.
Mateo 2:1-3
Jesús nació en Belén siendo verdadero hombre para poder tomar nuestro lugar, y verdadero Dios para poder hacerlo a la perfección. Jesús fue el cumplimiento de la promesa de Dios.
Mateo 2:6
Hace 2000 años, unos sabios siguieron a una estrella divinamente ubicada, y adoraron a su Salvador. 33 años más tarde, unas mujeres escucharon a un ángel enviado del cielo hablar de la victoria del Salvador sobre la muerte. Que por la gracia de Dios podamos seguir, ver, y adorar al Cristo resucitado. Que Dios nos conceda su gracia a todos nosotros. Amén.