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ALIMENTO DIARIO
Yo puse mi esperanza en el Señor, y él inclinó su oído y escuchó mi clamor; me sacó del hoyo de la desesperación, me rescató del cieno pantanoso, y plantó mis pies sobre una roca; ¡me hizo caminar con paso firme! (Salmo 40:1-2).
Él respondió: No, más bien yo vengo ahora como el capitán del ejército del Señor. Y Josué se postró en tierra, le hizo reverencia, y dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? (Josué 5:14 LBLA).
Un profeta como yo te levantará Jehová, tu Dios, de en medio de ti, de tus hermanos; a él oiréis (Deuteronomio 18:15 RVR1995).
Entonces Moisés levantó su mano y golpeó la roca con su vara dos veces. Y salió agua abundante, de modo que bebieron la congregación y su ganado (Números 20:11 RVA-2015).
Jesús le respondió: «Por ahora, déjalo así, porque conviene que cumplamos toda justicia.» Entonces Juan aceptó. (Mateo 3:15).
Porque en este día se hará expiación por ustedes para purificarlos; y quedarán purificados de todos sus pecados delante del Señor (Levítico 16:30 RVA-2015).
Jesús nació en Belén de Judea en los tiempos del rey Herodes. En aquel tiempo, unos sabios que venían desde el oriente llegaron a Jerusalén y preguntaron: «¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque hemos visto su estrella en el oriente, y venimos a adorarlo» (Mateo 2:1-2).
En otro tiempo, ustedes eran oscuridad; pero ahora son luz en el Señor. Por tanto, vivan como hijos de luz (Efesios 5:8).
El niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría, y la gracia de Dios reposaba en él (Lucas 2:40)