Call Us : +1 800 972-5442 (en español)
+1 800 876-9880 (en inglés)
ALIMENTO DIARIO
Este es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel —afirma el Señor—: Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo (Jeremías 31:33 CST).
Leí que el primer trasplante de corazón humano se realizó en 1967. En ese punto, el paciente no necesitaba terapia ni ejercicios para fortalecer el corazón viejo. Necesitaba uno nuevo o moriría.
En el versículo de hoy Jeremías reconoce que el pecado no es solo desobediencia externa, sino una corrupción del corazón humano. ¡Guau! Escúchalo de nuevo: el pecado no es solo desobediencia externa, sino una corrupción de tu corazón. Por eso Dios nos promete una relación completamente nueva. Y la acción es totalmente de Él: “Yo pondré… Yo escribiré… Yo seré…”. El sujeto del verbo es Dios, no nosotros. ¡Nos ha hecho un trasplante de corazón!
Esto no significa que ahora podemos llegar a obedecer perfectamente, sino que Dios crea fe y una nueva disposición interior por medio de Su Palabra y Espíritu. Y coloca la ley en su función correcta: ya no como medio de salvación, sino como fruto de una relación restaurada, de un corazón nuevo.
Aquí vemos a Jesús en Jeremías. Jesús es el Mediador de ese nuevo pacto. Él cumplió la Ley por ti, cargó el juicio por ti y derramó Su sangre para darte vida nueva. En Él, Dios te dice hoy: “Yo seré tu Dios”.
Qué buena noticia, ¡Dios mismo crea una relación nueva y viva con Su pueblo por gracia, escribiendo Su voluntad en nuestro corazón mediante Cristo!
Padre nuestro, gracias porque en Cristo hiciste un nuevo pacto con nosotros, nos diste un trasplante de corazón. Gracias porque pusiste Tu ley en nuestra mente y la escribiste en nuestro corazón. Gracias porque Tú eres nuestro Dios y nosotros somos Tu pueblo, no por lo que hacemos, sino por lo que Jesús hizo por nosotros. En su nombre, amén.
Para reflexionar
* ¿Conoces a alguien que ha recibido algún tipo de trasplante de órgano? ¿Cómo fue su vida después?
* ¿Cómo te anima vivir hoy sabiendo que Cristo sostiene ese nuevo pacto aun cuando fallas?
Diaconisa Noemí Guerra
© Copyright 2026 Cristo Para Todas Las Naciones