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ALIMENTO DIARIO
¡Levántate, resplandece! ¡Tu luz ha llegado! ¡Ya la gloria del Señor brilla sobre ti! La tierra está cubierta de tinieblas, y una densa oscuridad envuelve a las naciones; pero sobre ti brilla el Señor, como la aurora; sobre ti se puede contemplar su gloria. Tu luz guiará los pasos de las naciones; los reyes se guiarán por el resplandor de tu aurora (Isaías 60:1-3).
No es solo en Río de Janeiro. En muchas culturas, la llegada del Año Nuevo se celebra con fuegos artificiales que iluminan el cielo, ahuyentando las sombras de la noche. Es una tradición que simboliza el deseo de un nuevo comienzo, de un futuro lleno de esperanza. A pesar de las dificultades del año anterior, el resplandor de esas luces nos recuerda que siempre hay una luz capaz de vencer cualquier oscuridad.
Esta imagen nos conecta con el mensaje de Isaías 60:1-3, donde se nos habla de una luz mucho más grande y significativa: la luz de Dios, que llega para iluminar a todo el mundo, transformando toda la oscuridad que nos rodea. La Navidad, que acabamos de celebrar, es la manifestación de esa luz: Jesucristo, quien vino al mundo como la luz que disipa las tinieblas del pecado y la desesperanza. La luz de Cristo no es solo una iluminación momentánea, como los fuegos artificiales, sino una luz eterna que invadió el mundo para rescatarnos, encarnándose, muriendo en la Cruz y resucitando al tercer día. Con razón el profeta nos invita a mirar más allá de las tinieblas que nos rodean, a levantarnos y resplandecer, – Cristo – ha amanecido sobre nosotros.
En este nuevo año, es el momento perfecto para recordar que, aunque el mundo pueda estar sumido en la oscuridad, la luz de Dios sigue brillando. Y no solo nos llama a vivir en esa luz, sino a ser portadores de ella, iluminando a los demás con la esperanza y el amor que hemos recibido.
Señor, gracias por ser la luz que ilumina nuestras vidas y transforma nuestras sombras. Ayúdanos a reflejar esa luz a otros, llevando esperanza y amor a quienes nos rodean. Por Cristo, nuestra luz. Amén.
Para reflexionar:
* ¿Qué áreas de tu vida necesitan ser iluminadas por la luz eterna de Cristo?
* ¿Cómo puedes compartir la luz de Cristo con aquellos que viven en la oscuridad de la desesperanza?
Rev. Dr. Laerte Tardelli Voss
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