ALIMENTO DIARIO

  • "Ayuda divina"


  • septiembre 1, 2017
  • Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Por tanto, acerquĂ©monos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para cuando necesitemos ayuda. Hebreos 4:15-16Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado. Por tanto, acerquĂ©monos confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para cuando necesitemos ayuda. Hebreos 4:15-16


  • En Missouri, donde estĂĄ la central de Cristo Para Todas Las Naciones, a la gente le gusta contar historias acerca del Presidente Truman, quien fuera oriundo de este estado.

    Una de mis historias favoritas sucediĂł casi enseguida despuĂ©s que Truman habĂ­a completado su Ășltimo mandato como Presidente. Yendo a su casa, cerca de la ruta 40, Truman le dijo a su chofer que parara al costado del camino, ya que habĂ­a visto a una mujer que estaba tratando de juntar a los cerdos que se le habĂ­an escapado de la granja. El ex presidente decidiĂł ayudarle.

    La noticia de que un ex presidente estuvo dispuesto a ayudar a una mujer que estaba en aprietos llegó a Independencia, su ciudad natal, antes que él. Cuando algunos incrédulos le preguntaron si era cierto que había ayudado a una mujer a juntar sus cerdos, Truman explicó: «Sí, alguien tenía que ayudarle. Ademås, yo fui granjero mucho antes de ser Presidente».

    ÂżHa notado con quĂ© facilidad nos sorprendemos cuando alguien «grande» se toma el tiempo de ayudar a otra persona? Si esto es asĂ­, y lo es, cuĂĄnto mĂĄs deberĂ­a sorprendernos e impresionarnos que JesĂșs se haya convertido en uno de nosotros para poder salvarnos.

    DespuĂ©s que la humanidad pecĂł, el Padre mostrĂł su amor y gracia por nosotros prometiĂ©ndonos un plan de salvaciĂłn. Esa promesa fue cumplida en la persona de su propio Hijo. Los evangelios dicen cĂłmo JesĂșs caminĂł y ministrĂł entre nosotros y se dio a sĂ­ mismo como rescate por nuestra salvaciĂłn.

    Como nuestro Sumo Sacerdote, JesĂșs permitiĂł ser sacrificado para que nosotros, pecadores perdonados, podamos acercarnos al trono de gracia de Dios, donde recibimos misericordia y ayuda en nuestros momentos de necesidad.

    Si el Señor parafraseara al Presidente Truman, dirĂ­a: «SĂ­, alguien tenĂ­a que ayudar a la humanidad, y yo era el Ășnico que podĂ­a».

    ORACIÓN: Poderoso Creador, te doy gracias por mostrar tu amor por mĂ­ al sacrificar a tu Hijo para que borrara mis pecados. Gracias por ser un Dios de amor. AyĂșdame a compartir tu amor con quienes me rodean. En tu nombre. AmĂ©n.

    © Copyright 2017 Cristo Para Todas Las Naciones

    PRÓXIMAMENTE DISPONIBLE EN VIMEO

    Un hombre llamado MartĂ­n – Parte 2 – El momento
    (Doblado al español)

    Este estudio bíblico de 3 sesiones en video y con guía de estudio, examina las enseñanzas parcialmente bíblicas-y a menudo poco éticas-de la iglesia medieval y la forma en que Lutero las enfrentó, a la vez que muestra la interacción de las personalidades y los acontecimientos que desencadenaron la Reforma Protestante.

    NOTA: Si aĂșn no lo ha hecho, le invitamos a que descargue en forma gratuita
    Un hombre llamado MartĂ­n – Parte 1 en http://www.paraelcamino.com
    «Estudios bíblicos» y «Guía de estudio», o que compre el DVD yendo a nuestra librería o llamando al 800-944-5442.

    Para comprar el DVD Visite nuestra librerĂ­a