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¿Cómo se originó la Iglesia Luterana?
La palabra "iglesia" proviene del vocablo griego "ekklesía" que
significa una asamblea convocada con una finalidad especial: a los
comienzos política, y más tarde religiosa. De esta manera, la iglesia
cristiana es el conjunto de aquellos que fueron llamados por Dios
y se reúnen por causa de Cristo. Es, por lo tanto, la unión, la
comunión de los creyentes en Cristo, los que fueron incorporados
por la fe al Reino de Dios, la familia de Dios o la iglesia de Dios.
El inicio de la Iglesia Cristiana
Esto sucedió cuando Cristo aún estaba en la tierra con sus primeros
seguidores (discípulos). Poco antes de ascender al cielo, Jesús
les entregó a sus seguidores la suprema tarea de divulgar su mensaje
y el alcance salvador de la obra que había ejecutado días antes,
por todos los rincones de la tierra. Esta es aún su voluntad: de
que todas las personas crean en Él para que reciban perdón, salvación
y vida eterna. Al momento de ascender Jesús, unos 500 creyentes
estaban reunidos. Pocos días mas tarde, para la fiesta de Pentecostés,
fueron agregadas 3.000 personas más (Hechos 2) y no mucho más tarde
otras 5.000 vinieron a formar parte del grupo de creyentes en Jesús.
Cristianos fieles y los discípulos de Jesús tomaron muy en serio
la tarea encargada por Jesús. Tanto fue así que, algunas décadas
más tarde, ya habían cristianos localizados en África, Asia menor
y Europa. El misionero que más se destacó en ese período fue el
apóstol San Pablo.
Su desarrollo
A pesar de las muchas persecuciones que se alzaron contra los primeros
cristianos y las muertes que se sucedían por causa de la fe, el
cristianismo florecía en muchos lugares. Pero junto con este crecimiento
también surgieron muchos problemas, generalmente causados por cristianos
falsos e interesados: problemas de orden estructural, político y
especialmente de orden doctrinal. Los desvíos doctrinales, es decir,
de las enseñanzas básicas y fundamentales del cristianismo, que
se sucedieron a través de los siglos, desviaron a la iglesia de
su centralidad en el evangelio de Cristo. En todas las épocas hubo
cristianos fieles que intentaron llevar a la iglesia de vuelta a
su verdadero camino. San Agustín, Pedro Waldo, John Wiclif y Juan
Hus fueron algunos de ellos. Sin embargo, no pudieron impedir que
la iglesia se fuera alejando cada vez más de su razón de ser.
La Reforma
En la época en que le tocó vivir a Lutero, la situación había llegado
a un punto crítico. Como monje de la orden de los Agustinos, Martín
Lutero se esforzaba por ser un buen y consecuente cristiano. Por
tal motivo, se vio enfrentado a dos problemas básicos: primero,
no lograba sentir paz y tranquilidad tratando de lograr merecer
la salvación por medio de sus propios méritos y obras piadosas.
Intentaba dura y persistentemente sentirse aceptado por Dios, pero
no lo lograba. No fue hasta cuando tuvo la oportunidad de estar
en contacto con una Biblia y desentrañar el significado del pasaje
bíblico escrito por San Pablo en Romanos 1:17: "El justo por la
fe vivirá", que encontró la paz que buscaba. Es Dios quien declara
justo al ser humano, no por sus méritos, sino por los de otra persona,
Jesucristo. Bastaba la fe para ser salvo. El segundo problema: la
Iglesia estaba comercializando con el perdón de los pecados. Se
decía que, por medio de un pago determinado (a través de la adquisición
de "indulgencias"), los fieles podían disminuir sus penas en el
purgatorio. Este procedimiento se había convertido en un lucrativo
negocio para las arcas del Papa y los obispos, que así acrecentaban
su vida lujosa y su poder.
Lutero no se calló ante estos abusos, y el día 31 de Octubre de
1517 clavó un documento con 95 tesis en la entrada de la iglesia
del castillo de Wittenberg, en el cual argumentaba principalmente
en contra de esta práctica de venta de indulgencias y otros asuntos
que no se ajustaban al rol que la iglesia debía desempeñar en el
mundo.
Estas tesis rápidamente se diseminaron por todas partes, y Lutero
pronto se vio participando en varios debates teológicos con autoridades
civiles y eclesiásticas que intentaban persuadirlo de que se retractara
de sus críticas a la Iglesia.
En 1520 Lutero fue excomulgado por el Papa y, en el mismo año,
quemó públicamente en la plaza el documento de excomunión, rompiendo
definitivamente su relación con la Iglesia Católica de la época.
En 1530 surgió la Confesión de Augsburgo que fue escrita por Lutero
y Melanchton, su fiel colaborador. Este documento era un resumen
de sus enseñanzas. Poco a poco, el ideal de la reforma de la Iglesia
Católica que Lutero anhelaba, se transformó en un imposible que
condujo a Lutero y sus seguidores a formar un grupo separado de
cristianos que querían permanecer fieles a las verdades bíblicas
del Evangelio. Surgía así la Iglesia Luterana.
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