ALIMENTO DIARIO

Que a través de estos devocionales, la Palabra de Dios te refresque en tu diario caminar.

ENGLISH SITE


"Cuaresma 2018 - MESAS VOLCADAS"

4 de Marzo de 2018



Leer Marcos 11:15-19

MESAS VOLCADAS

Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas. (Marcos 11:15b)

Algunas cosas simplemente están fuera de lugar. Como por ejemplo, un mercado dentro del templo: palomas, bueyes, ovejas... todo un zoológico. El aire lleno de diferentes olores, polvo y plumas. Hombres sentados detrás de mesas prontos a cambiar moneda extranjera por dinero aceptable para el templo. Estafadores y mentirosos a diestra y siniestra.

Pero entonces, ¿quién debía estar allí? Ese era el patio de los gentiles, un área muy grande al aire libre donde cualquiera podía ir a orar al Dios de Israel, aun si no se había convertido al judaísmo. Era el lugar al cual Dios hacía referencia al decir: "A los hijos de los extranjeros que me sigan y me sirvan, y que amen mi nombre y sean mis siervos... yo los llevaré a mi santo monte, para que se alegren en mi casa de oración... porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos" (Isaías 56:6-7).

Pero eso no fue lo que Jesús vio en el templo. Por eso entró en acción volcando mesas, echando a los comerciantes, mandando a quienes vendían aves a que se las llevaran de allí. Ni siquiera permitió que los mercaderes pasaran por allí (el camino era más corto) en vez de ir por las calles de Jerusalén. No. Ese espacio iba a ser sólo para el pueblo de Dios: para enseñar, para predicar, para adorar. Y a nadie se le iba a permitir que interfiriera.

¿Y ahora qué? Un espacio para adorar. Una oportunidad para concentrarse. Habría paz y tranquilidad interrumpidas sólo por la voz del Señor enseñando y el sonido de la oración... más las voces felices de los niños alabando a Jesús. Los gentiles podían ir allí nuevamente. Todas las personas podían ir allí. Jesús había puesto las cosas en su lugar.

¿Hay algún área de tu vida en la que necesitas que Jesús ponga las cosas en su lugar? Pídeselo. Él puede y quiere hacerlo. Dios quiere que tú también seas parte de quienes le sirven y se alegran en su casa de oración.

ORACIÓN: Señor, límpiame y restáurame, para que pueda seguirte y servirte con alegría. Amén.



© Copyright 2018 Cristo Para Todas Las Naciones